No siempre un año nuevo es esperanza, a veces es miedo

Primera crónica del 2026.

En el corazón del invierno comienza un año nuevo. Siempre se dice que trae esperanza. Ya casi ha pasado un mes y todo apunta a que será sorprendente. El anterior fue, como me gusta llamarlo, un año de bendiciones, aunque también de miedo: ese miedo que nace cuando nos aferramos a ciertos momentos, a la idea de que el mundo, o al menos el que yo podía recorrer, quede solo en el recuerdo.

Nunca el año nuevo me causa tanta esperanza como aparentemente a quienes me rodean, siempre he pensado que es un día más, una semana más y un año más, aunque en esta ocasión fue diferente y honestamente puedo describirlo como muy incierto. Esa noche hacía frío, de usar chaqueta estando en casa, y claro que, como cualquier migrante, sentí el corazón arrugado. Se extraña la vida junto a la familia, los amigos. Siempre hay algo que se queda atrás cuando salimos de casa.

La vida adulta y la promesa de la estabilidad

La ilusión de cómo sería mi vida a los veintiocho años, me acompañó hasta hace más o menos dos años.  Cuando pude aceptar que no tenía ni idea de cómo sería y también de qué estaba tan perdida como a los diecinueve cuando abandoné por primera vez la universidad o los veinticuatro cuando migré.

Esperaba ser una mujer independiente y tener una vida normal ¿Qué es una vida normal? En mi sistema de creencias, una vida bajo esta categoría debía conllevar ciertas características: Gozar de buena salud, tener un trabajo estable, ser independiente o estar en proceso, tener un carro que me lleve al trabajo, poder escribir en mis ratos libres, compartir con mi familia y amigos a menudo, hacer un viaje al año, comer saludable y hacer ejercicio como hábito.

Haz clic aquí para mostrar contenido de Pinterest.
Más información en la política de privacidad de Pinterest.

Hoy miro a mi alrededor y nada de lo que esperaba ha sido, bueno por fortuna sÍ gozo de buena salud. Pero de hecho mi vida es una mezcla de los anhelos de muchas otras etapas, todo menos estabilidad, esa palabra no la conozco ni a nivel emocional.

Y sí, el sentir es de frustración, con un poco de decepción. ¿Cómo se ve mi vida? Soy una universitaria cerca de los treinta. Me reprocho que alguna vez juzgué a un compañero de mi primer intento de carrera profesional porque llevaba más de diez años en la universidad. Hoy, más que nunca, lo entiendo. Nadie sabe cómo se trazará su proceso. Supongo que es lo que llaman karma. 

Reinventarse cada día sin certezas

Tampoco tengo un trabajo estable. Me reinvento cada día. Es agotador encontrar tantas cosas que puedes hacer: a veces lo ves como una oportunidad increíble, otras veces no te quieres parar. Unos días soy dependienta de tiendas de ropa, otras veces limpio casas, otras soy guionista, productora. Todos los días soy escritora, aunque escribo más para mí que para otros. Creo que aún no conecto con lo que llaman nicho.

Respecto a mi independencia, la veo cada vez más lejana. A veces es una bendición y otras un infierno. Puedo compartir más tiempo con mi familia, disfrutar de mis padres, pero lo lejano que se ve asusta mi panorama. Esto no solo es mi caso. Por un lado soy migrante y, por otro, en España cada vez es más difícil buscar la independencia sin que implique compartir piso con amigos o desconocidos. En mi caso, pienso que prefiero ser roomie de mi familia.

Por lo demás, si mi trabajo es inestable, todo lo demás deja de ser una prioridad. De la expectativa a la realidad ha pasado mucho. Quizás no se trate de esperar menos de mí, sino, por el contrario, de aceptar las movidas de la vida.

Aceptar la incertidumbre como parte del camino

Cuando queremos controlarlo todo, con frecuencia se nos olvida que la vida tiene planes y procesos diferentes para cada uno, en un tiempo que a veces no tiene sentido. Entonces no nos queda más que rendirnos. No hablo de detenernos, sino de adaptarnos a lo que vivimos.

Este nuevo año luce más incierto que muchos otros. Pero, ¿qué sería de una vida sin incertidumbre? El frío de afuera parece haberse colado en mi interior, pero pronto será primavera y, de alguna manera, seguro floreceré.

Haz clic aquí para mostrar contenido de Pinterest.
Más información en la política de privacidad de Pinterest.

Comentarios

No hay comentarios aún. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *